

A partir del mes de marzo, los robles se transforman en tablas y se envían a la Tonelería. Se inicia la labor precisa que consiste en transformar la tabla en una duela perfecta.
Tras una selección por calidad del grano y un tiempo de secado natural al aire libre comprendido entre 24 y 36 meses, un equipo de toneleros experimentados inicia el montaje de las barricas. Cada barrica se monta a medida, a partir de lotes de madera específicos, sometidos al mismo tiempo de secado y al mismo proceso de tostado. Sin excedentes, sin productos de calidad estándar.

